(Milenio) La presidenta saliente de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, aceptó como una “irresponsabilidad” sus declaraciones de que el primero de diciembre de 2006 –día de la toma de posesión de Felipe Calderón—legisladores introdujeron bombas molotov al salón de sesiones. “No me consta, no lo vi”, comentó.
A dos días de hacer esas declaraciones durante la presentación de un libro, y debido a la polémica que levantó en San Lázaro, la perredista se echó para atrás y argumentó que se basó en rumores y decidió retirar sus dichos.
Etiquetas: Congreso



Ciudad de México