(La Jornada) Para hacer frente a la crisis económica global que afecta algunos de sus principales mercados, Cementos Mexicanos (Cemex) anunció hoy un plan de reducción de costos, que abarca cierres de capacidad, reducción de presupuestos y el despido del 10 por ciento de su plantilla laboral, unos 6 mil empleados en toda su red global, con lo que espera ahorrar al cierre de este año unos 500 millones de dólares.
Héctor Medina, director de Planeación y Finanzas del tercer productor mundial de cemento, dijo en entrevista telefónica con analistas financieros que “durante todo 2008 esperamos que nuestra plantilla a nivel mundial se reducirá en 10 por ciento”.
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