Hay ocasiones en que uno casi muere con los que se van. Se trata de la desaparición de los gigantes, de los virtuosos, de los íntegros o de los sensibles. Los que cimbran los cimientos de los otros. Esta vez Jan de Vos se ha ido, y se va cuando quizás más lo necesitamos, cuando más requerimos de…
Leer la noticia en La Jornada | Víctor M. Toledo: Jan de Vos: fe, memoria y raíz
No hay etiquetas disponibles.




Ciudad de México